domingo, 21 de septiembre de 2014

Literatura periodística

Volviendo a mis antiguas (sí, de antaño) entradas culturales era necesario, a mi parecer, pues esto me hace dar cuenta de que todavía no pierdo mi toque ni total ni parcialmente. Desde que he comenzado a ver estas series como: La ley y el orden: UVE, NCIS, entre otras; siento que mi sentido periodístico, de investigación. de "meter las manos en la mierda" (disculpen la expresión) ha vuelto a crecer totalmente, lo cual, para serles sincero y serlo, además, conmigo mismo, es un sentimiento totalmente positivo, placentero y reconfortante y, ¿por qué no? Algo nostálgico. Hace un par de meses, una revista muy famosa de mi país; la cual se llama Dedomedio y tiene como característica ser de parodia con relación a algunos aspectos políticos, además de poner temas diversos que, si uno los lee con gusto, pueden llegar a ser interesantes; publicó un artículo sobre el periodismo gonzo, conmemorando la vida del suicidado en 2005, Hunter S. Thompson, el cual ya volvió a despertar ese bicho que tengo adentro que me inspira totalmente a investigar y descubrir cosas, e incluso a tener esa paranoia no-patológica que me empuja para meterme en cosas de las que realmente quiero saber por qué son así. Si tengo que hablar de literatura periodística, es menester mencionar a dos maestros estadounidenses que son considerados como los padres (sobre todo el primero) del "Nuevo periodismo", éstos son: Truman Capote y Gay Talese (el cual continúa en vida). Los dos han sido, como normalmente se oye por las calles, unos "capos" en sus publicaciones y han tenido una habilidad para unir a dos géneros como la narrativa y la periodística, que sin duda, si uno escucha de ellos sabe que seguirá escuchando algo interesante por un buen rato. "A sangre fría" es el libro de Truman Capote que goza de la mayor fama, en éste está presente el "Nuevo periodismo" y también la buena escritura del autor. La novela trata sobre una familia que ha muerto, en un pueblo no muy grande, a manos de dos asesinos y en la historia Capote se quiere meter tanto como se mete un verdadero periodista en la noticia. Y de eso se trata también el nuevo periodismo: entrar tanto en la noticia que es casi una necesidad ser parte de ella, vivirla para saber qué pasó exactamente y contárselo a todo el mundo de una vez por todas, para que sepan lo que se vio desde una forma más cercana. Esta corriente periodística es de suma importancia pues tiene fines muy interesantes, los cuales son abolir las dicotomías de, por ejemplo, lo subjetivo-objetivo o de la ficción-no ficción. Con el suicido, previamente mencionado, de Thompson, el nuevo periodismo se queda sin su máximo representante y por lo tanto, también la cantidad de seguidores comienza a descender de una forma relativamente rápida, sin embargo, hasta el día de hoy (y con el recuerdo de Hunter Stockton) se ha podido mantener el pie la idea de un periodismo un poco más objetivo y libre; aunque ya es muy difícil encontrarlo. "El Comercio", periódico más importante de mi país, verbigracia, ha cometido una ilegalidad (sí, no sé, pero acá se ve legal, aunque no lo sea realmente según las leyes de mi país) de gran magnitud, pues ha concretado un monopolio muy grande, quizá el peor o uno de los más devastadores: Monopolio de medios de comunicación. Tiene, si mal no recuerdo, la mayoría de los grupos periodísticos de mi país y sus noticias cada vez son (se notan, desgraciadamente, no lo puedo negar) más filtradas. Sólo se salvan algunos periódicos que no son filtrados, pero que desgraciadamente, a veces por eso mismo, se pasan de morbosos, tienen una crítica bastante reprochable y la gente no los compra. Acá en el Perú, me da pena que no haya un punto medio (o quizá si lo haya, no he leído todos los periódicos), pero tengo la esperanza (aunque sea una prolongación de mi tormento) de que esto algún día mejore. Muchas gracias por leer.

Bueno, eso ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado la entrada y ya veré cuándo vuelvo a publicar algo, nos vemos. Hasta luego.

martes, 16 de septiembre de 2014

No toda la televisión es basura

Esa frase se ha oído en cientos de idiomas y posiblemente ha sido dicha, o en menor caso, pensada en cada país del mundo y sinceramente yo creo que esa frase es totalmente cierta. Por dos razones: no existen absolutos (aunque eso sea, de por sí, un absoluto) y todo es subjetivo, si para uno no es cierto, pues para el otro sí; bueno, en este caso sí se aplica esto. Bien, la idea de esta entrada surgió el jueves pasado gracias a un capítulo de: "La ley y el orden: UVE", la cual es por cierto mi spin-off (algo así como una vertiente de otra serie) favorita de la versión original de la serie. Al terminar el capítulo, pude corroborar (la he comenzado a ver hace poco más de un mes) como las 20 veces anteriores, que no hay final que no me haga pensar, lo cual me parece totalmente positivo. Porque serie que tiene la iniciativa de hacerte pensar, es una serie buena, por lo tanto, se la recomiendo a todos ustedes. Sin embargo, hay algunas series que, por más que no nos hagan pensar mucho, tienen un don muy importante que es relajarnos después de un arduo día de colegio, universidad o de trabajo y con esto quiero citar a mi serie favorita: "Friends" (increíblemente en 6 días llega a sus 20 años de creada), porque, por más que miles de personas no gusten de ella, a mí me parece una sana fuente de comedia que hasta nos puede ayudar a dejar de pensar en cosas negativas por un lapso de tiempo y, hasta con algunas cosas vistas, nos puede ayudar a tratar de solucionar problemas. Ahora claro, hay series buenísimas como "How I met your mother", que tienen de peculiaridad hacernos reír pero también hacernos pensar, pero terminan acabándose (sí, es realmente penoso que se haya acabado este año), dándonos pena, pues algunos actores no quieren/pueden continuar. En Argentina, hay un canal que es llevado a un grupo de personas gracias al poder político (no sé qué división), ese canal se llama "Encuentro", y es realmente bueno, pues se preocupa realmente en la difusión de la cultura hacia el espectador, mi programa favorito (el cual veo por YouTube) es hasta como un ligero curso de filosofía que está ya más de un lustro en el aire. El programa está dirigido por el genial José Pablo Feinmann y se llama: "Filosofía aquí y ahora" (recomendadísimo, con libreta y lapicero véanlo por favor), de ahí mi interés por la filosofía se ha intensificado a pasos agigantados, lo cual es bastante placentero para mí. Pero claro, no todo es series ni programas educativos, los filmes también nos regalan espectaculares enseñanzas si los vemos de una forma distinta a como es normalmente visto (o a como es clasificado normalmente por la prensa). Películas que puedo recomendar para pensar, sin duda serían: "Tesis sobre un homicidio" (película argentina muy buena, con Ricardo Darín), "Donnie Darko", "Mejor... imposible" y, claro, una infaltable sería "Scarface", en donde nos muestran cómo el dinero puede afectar en nuestro comportamiento de forma totalmente fuerte y controladora. Así que, para concluir y resumir de forma conjunta, quiero hacerles saber que mi opinión relativa a la "caja boba" es que realmente no es tan boba, la televisión es en cambio un amplio conjunto de oportunidades que pueden ayudarnos a discernir y, ¿por qué no? Hacer un mundo mejor, la cuestión están saber elegir qué nos podría hacer mejor individual e implícito está, colectivamente. 

Eso ha sido todo por el día de hoy, espero que les haya gustado la entrada que es un reflejo de que me he vuelto a inspirar un poquito. Hasta luego.

viernes, 15 de agosto de 2014

¡Qué Trome nuestro idioma!

Hace unos días comencé a leer un libro de Ernesto Sábato que estaba encima de un televisor antiguo que hay en mi casa. Este libro tiene de nombre: "La resistencia" y su género es de ensayo. El libro, que por cierto aún no termino, toca temas de cómo las diversas convenciones contemporáneas están acabando con las antiguas costumbres, quizá más sanas, que se tenían en el pasado. Uno de las líneas del libro quiere dar este mensaje: Nos hablamos más con una persona que está detrás de una pantalla que con una persona que está al frente de nosotros; por eso es que buscamos excusas para dejar de hablar con la misma (curiosamente, pues, nuestros horarios se ven reducidos para ellos). Mi teoría es que aunque siempre cada ser humano ha tenido su "punto antisocial" definido, ahora se ha intensificado más con aparatos tecnológicos como el Internet y claro, con la televisión; esa caja boba, de la cual no podemos despegarnos nunca porque increíblemente y aun así nos aporte realmente poco (hay programas que sí valen la pena), nos engancha como si fuera carnada y nosotros unos hambrientos y pobres peces que nunca antes han comido en su vida. Muchas cosas que pasan en televisión tienen que ver con los espectáculos y acá en Perú, hay una gran cantidad de periódicos que sólo trata de sobre los espectáculos que dan en la misma, cientos de miles de estos periódicos son comprados cada día por los diversos sectores socio-económicos de mi tierra. Así es, aquí en el Perú hay miles de cosas de la cual estar orgulloso: tenemos a un escritor de la talla de Mario Vargas Llosa; tenemos, como muchísimas personas la han calificado, la capital gastronómica del mundo; e incluso tenemos una de las economías con mayor crecimiento de la región. Pero también tenemos algo de lo que Iberoamérica no se siente muy orgullosa (y si se siente orgullosa por eso, ¡caray!): Tenemos el periódico más vendido del habla hispana en el mundo, con más de 700 mil ejemplares vendidos cada día, el Trome, nuestro "diario bandera", goza de haber vivido muchos años y de tener augurado un futuro seguramente muy largo. Está bien, sí, la noticia no es nueva, ya se sabe de hace algún tiempo, pero cada vez que la oigo, mis orejas vibran, ¿por qué? Pues, ésa es la misma pregunta que me hago. ¿Con cuánta dignidad deja esto a nuestro idioma? Si no saben, acá les dejo el enlace del periódico para que vean cómo es más o menos (si es que no viven en Perú): Enlace. Lo peor de esto es que este periódico le pertenece al diario con más prestigio de mi país: "El Comercio", el mismo que se ha adueñado de la mayoría de periódicos de todo el Perú, una desgracia, ¿eh? Ya pues, muchos nos quejamos, pero... ¿qué se puede hacer al respecto? Nada, creo yo todavía, pues creo que todavía los que nos molestamos por esto somos claramente menos en comparación a los que salen a su quiosco a recibir (o reciben en su carro sólo por una(s) simple(s) moneda(s)) este conjunto de papeles impregnados de ignorancia e imágenes de chicas con escasa ropa. Como todo en el mundo, si hay una solución, tiene que comenzar a idearse ahora para que se ejecute más próximamente, pues estos procesos, sobre todo en países que están hace años en "vías de desarrollo" como el mío, pueden llegar a durar años y quizá nada llegue a cambiar. Es realmente penoso que un periódico así de una imagen errónea para algunos de lo que es nuestro idioma, pateando la cara de Cervantes, la de Quevedo, la de Borges, Cortázar, Bolaño, Sábato y la de miles de nuestros escritores en general. 

De nosotros depende, entonces, que el idioma otra vez vuelva a tener su prestigio y que no se pierda de esta forma. Pues, si no hay clientes, no hay producto. ¡Que las jergas no nos dominen! Hasta luego. 

sábado, 2 de agosto de 2014

John Rawls: justicia en la filosofía

En las dos últimas entradas me he mantenido bastante distante respecto al tema de los conflictos que hay en Gaza y quiero que quede claro el porqué: No estoy muy bien informado del tema y por lo tanto, quiero que sepan que lo único que escucho es subjetividad hecha mensaje, necesito buscar en más medios para ver recién qué puedo opinar de ello. Todavía no tengo definido mi apoyo y creo que por un tiempo no lo tendré. Bien, el día de hoy quiero volver a los temas filosóficos que comentaba el año pasado, creo que hoy hablaré sobre un filósofo (y un tema) del que nunca había hablado antes: John Rawls y la filosofía basada en la justicia. Rawls ha sido un filósofo relativamente "nuevo" que ha influido a algunos pensadores actuales que tratan temas políticos como la filósofa neoyorquina Martha Nussbaum o al gran filósofo y profesor serbio Thomas Nagel (que luego se nacionalizó estadounidense). Básicamente, los temas que dio Rawls en sus trabajos fueron de gran ayuda para la política liberal, dando diversos temas, los cuales son bastante criticados. Uno de sus temas que más ha dado que hablar es el de la "Posición original", y nos postula una sociedad en la que se vive de acuerdo a la justicia en su más puro significado, teniendo como principios: el más obvio, la justicia; la equidad, la igualdad, dentro de una sociedad totalmente democrática y con el ánimo claro de la reciprocidad. Pero ahora bien, también postula una de las cosas que iría en contra, claramente, de esto y es lo que realmente pasa, algo llamado "el velo de la ignorancia", y éste nos dice que cada persona (o cada grupo de personas, para ser algo más generales) no sabe sinceramente qué posición tiene en la sociedad ni tampoco saben realmente qué tan fuertes o inteligentes son, o en fin, cosas que les ayudarían ciertamente a desarrollarse de forma más clara en la sociedad. Finalmente, afirma Rawls que, detrás de los principios más claros de las justicia, se encuentra este velo. Si queremos saber un poco de su vida, los datos más relevantes son que enseñó filosofía política en la gran Universidad Harvard y que hasta fue premiado por el mismo presidente Bill Clinton en el año 1999. El 24 de noviembre de 2002, en la ciudad de Lexington, en Massachusetts falleció a la edad de 81 años. 

Bueno, eso fue todo por hoy, como se habrán dado cuenta por hoy he vuelto a mi formato antiguo hablando de temas antiguos y eso es bastante reconfortante para mí. Nos vemos pronto. Hasta luego.

viernes, 25 de julio de 2014

El llamado de la filosofía

Corría el sábado pasado, sábado 19 de julio, cuando en la mañana se me ocurrió la idea de cambiar el fondo de pantalla de mi computadora, quería poner algo distinto a los típicos fondos de Windows o a los colores sólidos que de verdad no les veo ni una ligera gracia. Decidí buscar algo de mi pintor favorito, el señor René Magritte, así que comencé a divagar por el Internet hasta que me acordé que meses atrás me había desesperado por hacer un ensayo sobre algún pintor (peruano o extranjero). Ahí fue que me separé un rato de las imágenes y entré a ver ese ensayo sobre Magritte que hace mucho tiempo me había comenzado a llamar la atención, el título: "Esto no es una pipa". El autor: Michel Foucault, el resultado era un genio hablando de otro genio, es decir, una genialidad de libro.

Increíblemente el libro estaba en formato PDF y el prefacio, que no era de él, sino de Guido Almansi, pues me pareció muy atrayente, era un prólogo exquisito (como deben de ser todos los prólogos) que dije: ¿sabes, Juan? Tienes el día libre, lee como si no hubiera mañana. No lo podía creer, luego de 90 páginas, poco más de 4 horas (con mi almuerzo de por medio y mi baño tambien) había terminado el libro. Y esto tenía sus ciertas ventajas: Comprendí algo más de la pintura de Magritte (en líneas posteriores les comento exactamente lo que pude rescatar del libro). Comprendí algo más de Michel Foucault y su apreciación psicológica/filosófica de las pinturas de algunos pintores: menciona a Klee, Kandinsky y Magritte. Y volví a, por fin y en contra de todo pronóstico, ser un lector ávido como lo hube sido hace algunos meses. Al día siguiente de eso, por fin pude terminar con una obra maestra que venía arrastrando y no podía terminar, una desgracia para mí. Cuando la terminé, me sentí tan aliviado, con una cara de: "¡¿Así termina esto?!". La obra era, por si acaso, "Un mundo feliz" del maestro Aldous Huxley; obra maestrísima de un hombre que merece que le llamemos así. Después de todo, lo supe: Estaba volviendo a ser yo, Juan Francisco, con "f" de filosofía. 

Ahora sí, un poquito sobre el libro: Comienza con algunas cosillas que me interesaron, como por ejemplo: (1). Se afirma que los locos son primos de los poetas y aunque suene gracioso, le saqué una relación bastante curiosa. Primero que todo, yo pensé que el libro se llamaba así (Esto no es una pipa) porque Foucault analizaba la locura de los cuadros de Magritte, pues Michel realmente conocía ese campo, sin embargo, Foucault quiere ingresar al cuadro para explicar detalladamente por qué no es, efectivamente, una pipa (no daré sus razones, no me gusta hacer "spoiler"). Luego de eso, terminado el libro en la noche, revisando mi regalo de cumpleaños pasado, un libro Taschen sobre Magritte, me di cuenta que decía que Magritte era un poeta, ése era su fin; ahí se conectó todo para mí: Magritte es el primo de un loco. (2). Me encantó la parte del libro en la que citan al mismísimo René y le pregutan cuál era el fin de su obra, éste respondió que con sus obras no debes sentir, mas deben ser un herramienta para pensar. También se afirma que muchas de sus obras las hacía sin saber en qué terminarían y que luego les daba un significado: Muchas de sus pinturas tienen una descripción hecha por el mismo. (3). Lo último que rescaté de la obra es que Foucault hace una crítica artística pero maravillosa con respecto a términos filosóficos y psicológicos, analiza todo de forma tan detallada como incisiva y nos da un texto para leerlo una y otra vez. Busquen el libro: "Esto no es una pipa. Ensayo sobre René Magritte", Michel Foucault. 

Eso ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado la entrada y ya veo cuándo vuelvo a publicarles algo, les juro que me encantó escribir esto el día de hoy. Hasta luego.

domingo, 13 de julio de 2014

No sé si he vuelto

Espero que el título de esta entrada refleje exactamente lo que quiero decir. Han pasado algunos varios meses desde que no escribo, realmente nada por aquí y podría excusarme bien en que mi computadora se malogró, en que ahora estudio alemán los lunes y los miércoles por la noche y que el colegio no me deja ya mucho tiempo libre. Podría también decir que el mundial me distrajo un poco. Que ver a Alemania campeonar y ver a Klose tocar la Copa del Mundo y convertirse en el goleador de los mundiales o que la eliminación precoz de mi selección favorita, la cual es la italiana, podría decir muchas cosas, pero ninguna serviría. Atravieso cambios, y la brusquedad no se encuentra en ellos, son cambios ligeros que van llegando de poco a poco, me preocupo más por mi cuerpo y menos por mi cabeza, mi familia dice que extraña al Juan que los molestaba hablando de filosofía en vez de hablarles de tanto ejercicio.  He dejado de leer y dentro de una serie de vanos intentos, por fin estoy terminando un libro que debí haber terminado hace 2 meses. He dejado de escribir, y recién he vuelto a hacerlo, me he inspirado. Ahora, yo no sé si deba seguir escribiendo o no, y no me siento con la osadía de hacerlo, pero igual lo hago porque la tentación es grande, en el fondo sé que esto me ayudará realmente en mi futuro. Las personas cambiamos y mayormente lo hacemos sin querer. Eso es lo que cuesta ser un humano. Para cerrar esta entrada y quizás abrir un nuevo capítulo no sé si deba disculparme con ustedes (bueno, mis queridos seguidores) porque ustedes (y acá me pongo como el típico hombre que agradece a todos) hacen que yo mejore y que en el futuro me convierta en un buen escritor y un buen periodista. No sé si he vuelto y si lo he hecho, pues lo hice semanalmente. Gracias.

viernes, 18 de abril de 2014

La muerte de Gabriel García Márquez

Es verdad que he dejado de publicar, y que me he ido por más de un mes; pero es explicable: He comenzado mis cursos de alemán en el Goethe-Insitut de acá en Perú, además que en el colegio mis clases y tareas (estoy en el último año escolar) han comenzado a convertirse en cosas mucho más difíciles, las cuales no puedo manejar fácilmente. No es porque no haya querido escribir, cosa que me encanta, si es que alguien lo interpretó así. Bien, esta entrada es más que todo, una entrada "de urgencia", es una entrada que necesitaba hacer porque el mundo de la literatura ha sufrido una de las más grandes pérdidas de su historia. Murió el ganador del Premio Nobel de Literatura: Gabriel García Márquez y me sentí en el deber, en la obligación, en la necesidad de hacerle una entrada de homenaje para analizar su gran y maravilloso trabajo y su vida. Gabo nació en el pueblo de Aracataca, en el departamento de Magdalena, en la parte norte de Colombia, un 6 de marzo del año de 1927, con el nombre de: "Gabriel José de la Concordia García Márquez", aunque, usó como su nombre artístico, algo más recortado: "Gabriel García Márquez". Su infancia tuvo algunos sucesos que inspiraron. Por ejemplo: "El amor en los tiempos del cólera" retrata el amor que sentía su padre por su madre ahí por los años de la década de 1920. Cuando creció un poco más y su familia se mudó a Sucre (otro departamento caribeño, norteño y cerca a Magdalena); de ahí lo pusieron en un internado en un departamento cercano (Antlántico), más exactamente en la ciudad de Barranquilla. Avanzando algo más en el futuro, vayamos a su obra: Su vida literaria pública comenzó en su graduación, en el año 1947, con la publicación de su primer cuento "La tercera resignación" que, a su vez, fue publicado por el periódico liberal colombiano: "El Espectador", y es para ese mismo periódico él trabajó al año siguiente como periodista, así es, aparte de escritor con una gigante virtud, también tenía un amor por el periodismo. "La hojarasca", fue su primera novela y además una de las que más se demoró en ser publicada, se demoró él años en encontrar una editorial que le aceptara. Sin embargo, luego de ya algunas novelas publicadas, fue en 1967, cuando "Cien años de soledad" le dio su fama en totalidad; dícese que a un par de semanas de su publicación, los ejemplares que se habían vendido habían superado el número de ocho mil. Y luego de 3 años, ahí por 1970/71, ya se habían vendido ni más ni menos que medio millón de ejemplares. Ahí comenzaba la gran verdadera fama del gran GGM; continuó su carrera con libros como: "Del amor y otros demonios" y "El otoño del patriarca". Hablando de "El amor en los tiempos del cólera" o sus trabajos como periodista, nunca me cansaré de decir que su trabajo fue una maravilla y que sin él, al igual que sin Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, entre otros, la literatura hispanoamericana no hubiese crecido tanto y no se hubiese vuelto algo de lo que ahora muchos añoran tener: una perfecta mano para escribir igual que ellos. Gabo García Márquez murió ayer, 17 de abril de 2014, dejándonos, un gran legado.


Eso es todo por hoy, hermanos, sé que no he escrito mucho, todo lo en verdad que se merece, pero eso ya lo haré en un futuro, y no en este blog, si no quizá en algún sitio donde pueda llegar a más personas. Hasta luego, hermanos míos.