martes, 29 de octubre de 2013

La tragedia de los noticieros

Quiero hacerles llegar a todos mis disculpas por haber publicado la semana pasada a las justas sólo dos entradas: el Internet se había marchado y tuve que ir a diferentes sitios para publicar las entradas, que terminaron siendo dos, por suerte, ya volvió (parece que se quedará), al igual que yo, por lo tanto, ya comenzaré a hablar. Otra vez hablaré sobre algo de interés para mí, de muchísimo diría yo, y es que ayer, mientras veía televisión luego de algún tiempo (se me ha malogrado el control remoto y la flojera es grande a veces), puse el noticiero (que da a las 11:00 de la noche) y ¡oh, grave error! ¿Por qué demonios tuve que ponerlo? Graciosamente, mi impresión no fue por una noticia en particular, sino por todas las noticias, ¿sabes qué, amigo mío? Pura tragedia, no había noticia nacional que me haya alegrado el día y, ojo, de todas, según el noticiero, la única noticia "que alegraba" era la de una señora que ha cumplido 99 años y que siempre ha vivido de una forma enérgica, en un ambiente donde no le dieron muchas oportunidades, pero que ella ha sabido ir hacia adelante. Esperen, y no les he contado, en la sección de "internacionales", las tragedias no acabaron, lectores, no, más bien me di cuenta que el mundo, y no sólo mi país está "hasta el queso", es decir, mal. Lo único bueno (y fue, creo yo, por el buen momento económico del país y porque esa sección es hecha por un banco emergente que tiene que promocionar bien la economía) fue la parte económica dando diversas noticias que a uno, mínimo, le hacen sentir que no todo está tan mal. Pero volviendo al 95% de las noticias, ¿qué pasa? ¿Por qué existe tanta tragedia? Es horrible que ya nadie se salve de asaltos, de violaciones y asesinatos, hay un desamor total por el país. Me dio risa (porque yo sabía que no sucedería), cuando nuestro presidente prometió la seguridad ciudadana para todo el país, después de dos años de congreso, no vemos que haya cambiado mucho a lo que era antes en cuanto a eso; pero, ¿para qué quejarse del presidente? Cuando también en nosotros está el cambio, hay que darnos cuenta que la violencia no se acabará con más violencia y que en sociedades (que yo sé que tienen otras condiciones) de otros países hay un porcentaje mucho menor de la misma, hay que tomarlas como ejemplo: Yo sé que parece difícil (una utopía quizá), pero como la violencia se contagia, también el respeto. Se los dice una persona que será periodista y quiere publicar noticias más felices.

Sin más ni más, me retiro, muchas gracias por leer esta entrada y nos vemos mañana, les debo entradas, así que se las daré, cuídense mucho y hasta luego.

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